Como resultado de la actividad de extracción de aceite se obtiene un efluente líquido, constituido por las aguas de lavado de las aceitunas y las aguas de lavado de los aceites obtenidos mediante el sistema de extracción de dos fases. Estos efluentes son recursos susceptibles de ser utilizados en suelos agrícolas para restituir en parte, aquellas extracciones provocadas por el cultivo.
Los efluentes de las almazaras de aceite de oliva contienen altos niveles de materia orgánica y pueden dañar los ecosistemas si no se gestionan adecuadamente.
Nuestros servicios de análisis integral de dichos efluentes así como del medio receptor (tierras que lo reciben), ayudan a los productores a evaluar la calidad de estos efluentes, asegurando el cumplimiento de las regulaciones ambientales.
Para mas información, no duden en contactar con nosotros.